Parece existir cierto consenso en que la creatividad es un proceso dinámico, que robustece y transforma a todo ser humano, es decir, es la máquina o fuerza motriz del desarrollo personal y ha sido la base del progreso de toda cultura.

A menudo se confunde la creatividad con el ingenio, y con más frecuencia aún, a aquella persona ocurrente se le suele adjudicar el epíteto de “creativo”.

Se asume que la creatividad es la capacidad de producir algo nuevo; sin embargo, han surgido algunos desacuerdos debido a los distintos caminos que las investigaciones toman, algunas enfocadas hacia el sujeto, otras hacia el proceso, lo que hace difícil una noción completa del concepto creatividad. Muchos expertos declaran que no existe una definición unitaria, unánime, o un criterio homogéneo de creatividad. Los más calificados en el tema siempre han abordado el asunto, eludiéndolo un poco, diciendo que la creatividad es un concepto confuso y un poco desvalorizado.

Sin embargo, podemos decir que el germen de la creatividad es la imaginación, no la cultura o el conocimiento como creen muchos. Alguien puede ser muy creativo sin haber leído un solo libro en su vida y sin haber ido a la escuela. Gracias a la imaginación, la mente humana puede crear cualitativamente nuevas ideas y realidades.

Ser creativo no es sólo cuestión de recibir la visita de la señora inspiración o un soplo de los dioses, también hace falta el desarrollo de habilidades y horas de práctica. Asimismo, a la creatividad hay que tenerle un poco de paciencia pues no siempre está ahí para atendernos a cualquier hora que la necesitemos y en toda circunstancia. A la creatividad no le gusta el rigor de los horarios, la disciplina extrema, la conducta militar, ni le sienta bien que le digan cuándo y qué tiene que hacer. Requiere de flexibilidad, de libre albedrío y espacio. Es enemiga de las reglas y los protocolos.

La creatividad es también amiga de lo diverso. Los mejores conjuntos de personas o equipos con dotes para la inventiva son los multidisciplinarios, los que están conformados por gente con distinta forma de pensar, con formación diferente, con rangos variados de edad y diversos campos de estudios y experiencias. La aportación de ideas que en apariencia son disímiles e incluso antagonistas, puede generar muy buenos resultados.

La gran conclusión nos induce a pensar que la palabra creatividad significa dos cosas: novedad y trascendencia. Aunque lo nuevo suele tener muy pocos amigos. Sobre todo

al comienzo.