Aunque a veces nuestro espectro de emociones y los rasgos del rostro no coincidan, lo cierto es que son un referente mediante el cual el prójimo saca conclusiones para iniciar o no, trato con nuestra persona. Y en el caso de la mujer, el maquillaje se vuelve ─además de un medio para robustecer el atractivo─ un medio crucial para resaltar ciertas facciones.Existen varias formas para acentuarlas y mostrar un rostro según cada propósito. Se puede trazar un contorno lateral, hacer sobresalir los pómulos, marcar las cejas, aportar puntos de luz a la faz, etc. Sobra decir que el maquillaje puede ser un buen amigo o el peor enemigo.

Entre los recursos o técnicas más frecuentes que permiten dar la forma deseada a la cara, resaltar las facciones y desviar la atención de las pequeñas imperfecciones, está el uso del colorete. Este cosmético aporta un efecto de buena cara al instante. Ofrece un rostro jugoso y un aspecto fresco y muy femenino. Es de vital importancia saber aplicarlo en la forma correcta para que el resultado sea impecable. Si se pretende destacar los pómulos, se debe aplicar un matiz un poco más oscuro que el de la piel en el centro de la cara. Para lucir un buen color natural se recomienda un tono marrón.El colorete ayuda a dar equilibrio a los rasgos facialesa fin de que se vean más estéticos.

Si la nariz es un poco grande, se puede aplicar la técnica de desvanecimiento del contorno en tonalidades mate y llevar brillo a otras partes del rostro para lograr que llamen más la atención.El ojo ve primero las cosas que brillan, y las cosas mate las lleva al fondo.

Si una dama usa lentes, hay que marcar un poco más el maquillaje para que no se pierda debajo de un cristal.Y si alguien tiene la ceja gruesa, es muy conveniente centrar la atención en los ojos mediante pestañas postizas o una sesión esmerada de rímel.

Cada rostro femenino es bello en su individualidad y tiene sus peculiaridades. El atractivo no está únicamente en tener unos rasgos físicos perfectos,es el reflejo, la proyección de aquellas personas que tienen una actitud positiva frente a la vida, y que creen y confían en sí mismas.

Y algo que se puede considerar como un corolario: si lo que se busca es desviar la atención de algún rasgo en concreto, lo más efectivo es acentuar otra parte del rostro. No falla.