No siempre los trucos de belleza que emplean las mujeres para verse mejor les dan resultado. El hecho de que a menudo constituya un ritual casi diario ─que las mujeres parecen disfrutar, a menos que se maquillen frente al retrovisor del auto en medio del tráfico─ no garantiza su eficacia. A veces se cometen errores que pueden ser desfavorables. Acaso no constituyan propiamente fallos en el arreglo personal, pero sin duda son factores que hay que tener en cuenta.

Por ejemplo, llevar las uñas muy largas suele brindar años de más a la mujer que opta por esta práctica.

Un error bastante común: maquillaje en exceso. Tal costumbre envejece casi por definición ya que se elimina del todo el brillo natural de la piel. Ésta luce apagada, sin vida.  Por otra parte, los cosméticos en el rostro se suelen transformar en polvo y eso siempre trae a la mente el paso del tiempo como cualquier antigüedad.

El uso de lápiz labial con tonos muy oscuros es algo poco recomendable. Aunque esté de moda la imagen “dark gótica”, estos colores hacen que la boca se vea sin definición e incluso reseca.

El delineado por debajo de los ojos hace que una se vea mayor de lo que es, lo mejor es no creerse Cleopatra y concentrarse en un trazo superior sutil y discreto. Y ya que estamos en los ojos, con respecto a las cejas lo mejor es no tenerlas demasiado delgadas puesto que eso incrementa la edad. Dado que las cejas enmarcan la cara se recomienda buscar un diseño apropiado y sin extravagancias.

Otro error muy habitual es el uso de rubor o colorete de un color inadecuado y en el sitio menos conveniente. Aplicar muy por debajo del pómulo tonos que tienden al café hace que la piel pierda refulgencia. Lo mejor es emplear aquellos que se acercan al rosado pues brindan frescura y se ven más juveniles.

La falta de uso de acondicionador también es un yerro a considerar, si tienes el cabello muy lacio, el acondicionador es parte integral de mantenerlo hidratado y para evitar el envejecimiento en tu melena.Y como los excesos nuca fueron buenos, con respecto a la cabellera lo mejor es: ni demasiado corta, ni demasiado larga.

Desde luego, todos estos señalamientos son bien intencionados, pero si eres varón no se los hagas saber en forma muy franca y espontánea a tu pareja, o te puedes meter en un problema de galácticas dimensiones.