Durante el invierno, nuestros labios requieren atención especial. Con frecuencia el frío los pone resecos e incluso propicia grietas y partiduras. Entonces es común andar por la calle con los labiosresecos, que uno empeora mediante mordiscos de ansiedad tratando de humedecerlos.

La piel de los labios se vuelve tan sensible que no es sorpresa que lleguen a sangrar y esto hace que retarde su cicatrización.Y lo peor de todo es que si no se cuidan, el asunto puede agravarse con una infección bacteriana. Por ello, hay que recurrir a cosméticos hidratantes. Y… ¿qué mejor para ello que un lápiz labial? Un labial es una herramienta muy poderosa en cualquier época del año que, con el color adecuado, consigue elevar cualquier apariencia un tanto desabrida a una de gran elegancia y estilo en cuestión de segundos.

Durante el invierno se procura que los labios luzcan lo más natural posible.Lo más importante es que los tonos que se utilicen sean apropiados tanto para el trabajo como para las salidas nocturnas.Cada año varían las tendencias, pero los que parecen ser una especie de regla son los oscuros y los mate. Casi podría decirse que son los clásicos. Ello se debe a que proyectan una imagen de discreción, aunque no por ello, apagada y sin presencia. También hay que tomar en cuenta el color de la piel: no es lo mismo un lápiz labial para una rubia que para una morena.

El tono rojo vino es muy habitual entre las mujeres de tez blanca, ya que es muy misterioso y elegante. Asimismo tienen gran aceptación lo colores violeta y azulados, en virtud de que parecen otorgar más carácter.

Es muy importante tener en cuenta el cuidado de los labios durante el invierno, tanto para cuidarlos como para lucirlos. Los labios suelen ser la ventana de la personalidad, tanto que para algunos tienen igual importancia que los ojos.