La depresión encubierta es un tema que se ha estudiado poco y sobre el cual no se habla mucho. Este malestar suele calificarse como un trastorno que provoca un comportamiento errático; muchos de sus síntomas pasan desapercibidos lo cual es preocupante ya que la depresión es un mal que se ha incrementado de modo muy notorio en la vida moderna. En buena medida, no se le considera como una enfermedad sino como una conducta propia de personas incongruentes que emplean una máscara de alborozo y bullicio para esconder su desánimo, su profunda melancolía. Pero es un estado emocional y mental que por locomún se vuelve más complejo y problemático si no se le presta atención y no se atiende a su debido tiempo. La cuestión se agrava porque la tristeza constante y la desilusión acaban por tener un efecto devastador en la salud física. Uno de los indicios más frecuentes y reconocibles de la depresión encubierta, es la tendencia de la persona que la padece, a mentir sobre cosas sin importancia, amentir cuando no hay necesidad alguna dehacerlo. Se inventa o se finge por los asuntos más intrascendentes como la comida, las distracciones diarias, las conversaciones nimias que se han sostenido con otras personas, etc. Otro indicador es esgrimir la falta de tiempo como excusa cotidiana para emprender cualquier actividad. El depresivo parece estar enfrentando una carrera perpetua contra el reloj que le impide el más mínimo respiro, la más leve predisposición para acometer conseriedad cualquier empresa por insignificante que parezca.También hay personas con depresión encubierta que muestran una faceta contraria por completo. Hay gente que quiere aislarse, almas solitarias que incluso padecen cuando se ven forzadas a relacionarse con el prójimo en contra de sus deseos. Sus conversaciones tienden a ser frívolas y carentes de naturalidad. No parecen querer involucrarse mucho en ningún tema, ni buscan algún tipo deconfidencia propia o ajena. Su umbral no pasa de ser la mera plática teñida de cortesías, sin dejar de mantener cierta distancia con su interlocutor. Otro síntoma es el consumo de ciertas sustancias en exceso: el café, el alcohol, el tabaco, los dulces y productos con alto contenido de azúcar o ciertos medicamentos de los cuales se han hecho dependientes para llevar una vida en apariencia “normal”. Por lo general, la persona que sufre depresión encubierta suele ser la última en darse por enterada de su trastorno, por lo cual, requiere gran ayuda de sus seres queridos.